Hubo una época antaño en la que éramos inocentes. To er mundo era güeno. Y como lo eramos, pues podíamos ser 3, 7, 11 personas para jugar partidas de rol. Hoy un grupo pequeño, mañana uno grande, no siempre los mismos: lo importante era divertirse durante la partida, y bien que lo hacíamos. Orcos, droides, piratas, dinosaurios, alienígenas, dragones, terroristas, vampiros y animadoras han caído, sesión tras sesión. Hemos tirado dados hasta que han quedado redondos de pulidos. Un lizardman de plástico cogido al azar de la caja ha muerto una media de 89 veces.
Sin embargo con el tiempo uno se aburguesa, se empija y se acomoda. La enésima partida en la que un Nalfeshnee sale del suelo, y eso porque toca la N en el bichario, se hace aburrida. Ya no nos divertimos si el master no se lo curra, si los compis no se lo curran, si nosotros mismos no jugamos motivados y con los deberes hechos. Como con el Windows, cada vez los requisitos son más altos.
Y ahora viene maese Bannockburn a pincharnos con nuestro mono de jugar, y es que el mono es una bestia traidora, que se agazapa en tu subconsciente y acecha, listo para saltar a la menor oportunidad. Queremos vicio. Y llegan las dificultades: somos pocos, hay muchos que estamos dispersos, y además, no queremos jugar cualquier cosa... queremos compromiso, rotación del director, personajes coherentes. No aspiramos al Emmy por mejor interpretación dramática ante la muerte de tu Animal Companion, pero dadnos tiempo.
El caso es que reunir gente es jodido. No hay tanta gente interesada, algunos que lo estarían viven lejos y otros no pueden / quieren comprometerse a ese grado. Hasta que TeleAmigos sea una realidad, el tema va a ser costoso, cuando menos. Y pese a las ganas que tengo de jugar, pese a que voy a participar en el intento, sigo reticente, en buena parte porque las experiencias pasadas me hablan de buenos propósitos iniciales que el paso del tiempo se encarga de echar abajo. Viva la esperanza, que nunca se pierde.
En cualquier caso, aunque no llegáramos a jugar ni media partida, ¡que bueno es leer 17 tomos buscando La Combinación de clases, razas, feats y prestige classes! :)
Sin embargo con el tiempo uno se aburguesa, se empija y se acomoda. La enésima partida en la que un Nalfeshnee sale del suelo, y eso porque toca la N en el bichario, se hace aburrida. Ya no nos divertimos si el master no se lo curra, si los compis no se lo curran, si nosotros mismos no jugamos motivados y con los deberes hechos. Como con el Windows, cada vez los requisitos son más altos.
Y ahora viene maese Bannockburn a pincharnos con nuestro mono de jugar, y es que el mono es una bestia traidora, que se agazapa en tu subconsciente y acecha, listo para saltar a la menor oportunidad. Queremos vicio. Y llegan las dificultades: somos pocos, hay muchos que estamos dispersos, y además, no queremos jugar cualquier cosa... queremos compromiso, rotación del director, personajes coherentes. No aspiramos al Emmy por mejor interpretación dramática ante la muerte de tu Animal Companion, pero dadnos tiempo.
El caso es que reunir gente es jodido. No hay tanta gente interesada, algunos que lo estarían viven lejos y otros no pueden / quieren comprometerse a ese grado. Hasta que TeleAmigos sea una realidad, el tema va a ser costoso, cuando menos. Y pese a las ganas que tengo de jugar, pese a que voy a participar en el intento, sigo reticente, en buena parte porque las experiencias pasadas me hablan de buenos propósitos iniciales que el paso del tiempo se encarga de echar abajo. Viva la esperanza, que nunca se pierde.
En cualquier caso, aunque no llegáramos a jugar ni media partida, ¡que bueno es leer 17 tomos buscando La Combinación de clases, razas, feats y prestige classes! :)
1 comentario:
Cuando llegue a Londres me busque un grupo de D&D, y juegue cosa de un año. Y la gente genial (salvo un chaval que era muy majete pero la encarnacion del mitico friki que no para de contar anecdotas de sus partidas y mondarse de risa el solo). Entre partida y partida, roleo en la mailing list que cree. Y no veas, la gente ponia muchas ganas, incluso uno es escritor profesional (no recuerdo el nombre, pero tiene 3 o 4 libros en Amazon!). Muy buen nivel.
Pero aaamigo, empezaba la partida y la cosa se munchkinizaba rapidamente. Pero exagerado, me he cogido un nivel de sorcerer para usar varitas, me he cogido este feat que no me pega nada pero mata que te cagas, 8 horas de descanso tras cada combate aunque se escape el malo, que ya volvera, usar conocimiento del jugador y no el personaje, etc etc etc. Vamos, a mi me han puesto de munchkin en el pasado (cosa en la que no entrare) y salia alucinado. Cada semana me costaba mas ir, y cada semana el roleo por mail me convencia para intentarlo otra vez.
Asi que lo tuve que dejar, porque me ponia de los nervios. Y me di cuenta que mi escapismo es mucho mas exigente ahora, require cierta consistencia interna o no me saca de nada... pa que veas.
Publicar un comentario