jueves, 24 de enero de 2008

Supreme Commander

Pues nada revisión del juego ese, que no se ni cuando salió.

Lo primero hay que decir que conocía al diseñador, Chris Taylor, por haber hecho anteriormente Total Anihilation(TA) y Dungeon Siege (atención a la película de Uwe Boll que se estrena en breve). Pero, siendo un RTS no me llamaba mucho la atención. He jugado a los Warcraft y al Starcraft, pero del resto he pasado bastante (hay esta el Dawn of War coleccionando polvo).

Tengo un compañero en el curro que babea por él, y otro que le gusta, asi que acabe jugando al susodicho en red. Luego he intentado jugar las campañas. Y digo he intentado porque no, las campañas son un asco. La historia de la UEF (diriamos los humanos "normales") da pena. Y encima la "sorpresa" que hay a mitad de campaña o asín, es muy ridícula, no porque ya se haya echo varios millares de veces (que lo ha sido), si no que no consigue atraer para nada ningún tipo de simpatía o animosidad por los hechos. Respuesta emocional: 0

Las tres facciones que hay son indistinguibles. En teoría tienen sus diferencias, pero a la hora de la verdad funcionan exactamente igual, los gráficos son relativamente parecidos. Es que no aprendieron nada de Starcraft? Y como además la historia da pena, pues ni siquiera te haces con una favorita.

Por suerte para el juego, el resto de la mecánica esta bastante bien. Primero hay que hacer referencia a la escala, que es gigantesca. Me ha costado bastante adaptarme del tope de 90 unidades que habia en los RTS de Blizzard a los mas de 500 que puedes tener. Y el terreno que cubres es también gargantuesco, el mapa de tamaño más pequeño es de 5x5 kilómetros, y el grande de 80x80 kilómetros. Ahora imaginate un tanque (algo más rápido que los actuales, hay que decir) atravesando eso. La diagonal del mapa grande le lleva siglos. Una vez te acostumbras a esta grandeza las posibilidades son interesantes, ya que pasas de una visión muy táctica a una cierta visión más estratégica (aunque no llega al nivel de los wargames de turnos). Ello conlleva el que no te involvas tanto en como se desarrolla una batalla (tampoco es que se dejen manejar muy bien), tu mandas tus tropas y que ellas se lien a tortas mientras preparas la siguiente fase de tu plan.

Tiene otros aspectos interesantes, como es el poder hacer cola de ordenes. Lo cuál, para mantener ocupados a tus ingenieros (work,work,work) esta muy bien. Como con Battle for Middle-Earth (no se si TA tenía una mecánica similar) los recursos no se acaban, aunque tener más acelera muchisímo la producción, e, importante, no tener recursos no te los para, pero ralentiza muchísimo. En BfME no me gusto mucho la idea, pero en este esta mejor llevada, me parece. Otra idea interesante es el hecho de que puedes "reclamar" unidades que has creado, esto es, las destruyes y recuperas los recursos invertidos.

Mientras que la campaña es mala, las "escaramuzas" (escenarios individuales) son divertidas de jugar (eso si, solo contra los niveles altos de AI), asi como el jugar en multijugador, que se disfruta bastante. Asi que eso. Hasta el próximo post.

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